miércoles, 11 de noviembre de 2015

La juez admite que el auto por el que quitó los ERE a Alaya era defectuoso; ¿ese que le permitió apartar de la instrucción a la juez Mercedes Alaya?; una «barbaridad jurídica» lo acordado por la juez Núñez Bolaños; sorprendente antes inicio de las piezas separadas y ahora no ¿¿no motiva porque actúa como una veleta....??; la situación es rocambolesca... ¿Y encima relentiza la instrucción....? = Blanco y en Botella.

La instrucción.  La juez admite que el auto por el que quitó los ERE a Alaya era defectuoso
  • Núñez Bolaños modifica la resolución de julio por la que mandó dividir la causa
  • La magistrada crea seis piezas, dos de ellas distintas a las que ya mandó abrir, y frena la instrucción hasta que no se dicten esas sentencias




 Blanco y en Botella.


http://www.elmundo.es/andalucia/2015/11/11/5642f08fe2704e0a158b45d1.html

La juez admite que el auto por el que quitó los ERE a Alaya era defectuoso

  • Núñez Bolaños modifica la resolución de julio por la que mandó dividir la causa
  • La magistrada crea seis piezas, dos de ellas distintas a las que ya mandó abrir, y frena la instrucción hasta que no se dicten esas sentencias


La titular del Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla, María Núñez Bolaños, ha admitido que el auto por el que el 30 de julio de 2015 dividió el caso ERE en piezas separadas y que le permitió apartar de la instrucción a la juez Mercedes Alaya era defectuoso.

La magistrada dictó el lunes un auto de «aclaración-complemento» que arroja algunas dudas sobre la motivación real por la que, apresuradamente, decidió dividir la causa en julio, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) adjudicara la instrucción de los ERE a Alaya mientras el caso se mantuviera unido. En aquellos momentos, la Audiencia de Sevilla, que anteriormente ya había dejado clara su postura de que el caso era inescindible, estaba a punto de pronunciarse de nuevo sobre un recurso de la Fiscalía pidiendo que se troceara el sumario.

Ahora, a la vista de las advertencias que le han hecho llegar distintas partes, entre ellas la Fiscalía Anticorrupción, sobre el modo erróneo en el que estaba instruyendo el caso, la juez ha reconocido su error y tratado de enmendarlo. Pero el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Distintas fuentes consultadas ayer por EL MUNDO, de la defensa y de la acusación en el caso ERE, calificaron de «barbaridad jurídica» lo acordado por la juez Núñez Bolaños. Ella misma reconoce en el auto que los tribunales no pueden variar sus resoluciones una vez firmadas, salvo para completar alguna omisión y siempre que lo solicite alguna de las partes.

Agarrándose a ello, la titular del Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla dictó el lunes un auto en el que no sólo aclaraba o complementaba el auto de 30 de julio sino que lo modificaba. Si inicialmente la juez acordó decretar dividir el caso en una pieza principal sobre el fondo de reptiles, otra sobre las comisiones ilegales y tantas piezas como ayudas a empresas se hubieran concedido con cargo al programa presupuestario 31.L, ahora acuerda crear seis piezas: la principal, la de las comisiones y la de las ayudas a las empresas Surcolor, Acyco, Cenforpre y al tándem José María Sayago-José Enrique Rosendo, ex concejales del PSOE de El Pedroso que recibieron 34 millones del fondo de reptiles mediante un conglomerado empresarial.

Resulta sorprendente, pues el 30 de septiembre la misma juez instructora había decretado el inicio de las piezas separadas de la rama principal, las comisiones ilegales, Surcolor, Acyco, Río Grande y Calderinox. Ahora, en cambio, no ve oportuno abrir las piezas de Río Grande y Calderinox y sí las del tándem empresarial Rosendo-Sayago y Cenforpre, sin aclarar el porqué de lo uno ni de lo otro.

Esa providencia no tiene efectos, ya que, según Núñez Bolaños, a raíz del auto aclaratorio carece ya «de objeto alguno». De ese modo, la juez inadmite los recursos presentados contra ella, entre ellos el de la Fiscalía dudando del modo en que estaba instruyendo el caso.

La situación es rocambolesca porque sí que existe un auto dictado el 30 de septiembre ordenando abrir la pieza separada de Surcolor, que no está anulado ni sin efecto, pero que se basa en la providencia que carece «de objeto alguno».

Todo esto deja al descubierto las carencias de una instrucción por una juez que no tenía en sus manos una instrucción penal desde el año 2001 y que ahora se ha hecho cargo de tres de las grandes causas que están investigando presunta corrupción en la Junta.


Por ello, el auto arroja dudas sobre la motivación real por la que la juez Núñez Bolaños dividió el caso pero por una razón más: no sólo no agilizará la instrucción sino que la ralentizará. La magistrada, sorprendentemente, ha decidido no abrir más piezas separadas hasta que estas seis primeras no hayan sido enjuiciadas por la Audiencia de Sevilla y haya dictado sentencia.

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